Cambio Climático

Jun 02, 2020 19:40:10       32        0

Urgen medidas para detener cambio climático y deshielo expertos

*De lo contrario, advierten, habrá fenómenos ambientales que devastarán al mundo 

Ginebra, 2 Jun (Notimex).- La pérdida de hielo en el Ártico, el aumento del nivel del mar, los cambios en ecosistemas y fenómenos climáticos extremos son problemáticas que devastarán al mundo, si no se toman medidas urgentes y coordinadas para detener el cambio climático, señala el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC).

El Informe especial sobre el océano y la criosfera en un clima cambiante, menciona que en las últimas décadas, el calentamiento global ha llevado a una disminución generalizada de la criosfera, con pérdida de masa por las capas de hielo y los glaciares, reducciones en la capa de nieve y la extensión y el espesor del hielo marino del Ártico, y aumento de la temperatura de permafrost.

El documento fue analizado en los Diálogos Virtuales del Océano, organizado por el Foro Económico Mundial, para discutir cómo tomar medidas para un océano saludable, resistente y próspero, dentro de la sesión “Preparando el escenario para la acción oceánica”.

La reunión incluye a líderes de todo el mundo para compartir conocimientos, al tiempo que amplía las innovaciones y soluciones para acelerar los beneficios para el océano.

En el desglose del informe del IPCC, se comentó que la reducción de las emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero limita la magnitud de los cambios en los océanos y la criosfera, y permite preservar los ecosistemas y los medios de subsistencia que dependen de esas regiones, ya que son zonas congeladas que desempeñan una función vital para la vida en la Tierra.

Sin embargo, los océanos han absorbido entre 20 y 30 por ciento de las emisiones antropogénicas de dióxido de carbono (CO2), lo que ha provocado su acidificación y mermado su productividad.

Los expertos estiman que con cada grado de calentamiento adicional, aquellos fenómenos que en el pasado se producían una vez cada 100 años tendrán periodicidad anual a mediados de siglo en muchas regiones, agravando los riesgos a los que están expuestas las islas.

El documento prevé que la pérdida de masa de los glaciares a escala mundial, el deshielo del permafrost y la disminución de la capa de nieve y la extensión del hielo marino del Ártico continúen en el corto plazo (2031–2050) debido al aumento de la temperatura del aire en la superficie, con consecuencias inevitables para el río escorrentía y riesgos locales, y que aumenten aún más en la segunda mitad del siglo XXI.

Indica que los impactos de los cambios relacionados con el clima en el océano y la criosfera desafían cada vez más los esfuerzos actuales de gobernanza para desarrollar e implementar respuestas de adaptación de escalas locales a globales, y en algunos casos los llevan al límite. Las personas con mayor exposición y vulnerabilidad son a menudo quienes tienen menor capacidad de respuesta.

Los ejemplos incluyen cambios de deslizamientos e inundaciones en regiones de alta montaña y riesgos para especies y ecosistemas importantes en el Ártico, así como para naciones e islas bajas, pequeñas islas, otras regiones costeras y ecosistemas de arrecifes de coral.

Considera que las disposiciones de gobernanza, como áreas marinas protegidas, planes espaciales y sistemas de gestión del agua, están demasiado fragmentadas para proporcionar respuestas integradas a los riesgos crecientes y en cascada de los cambios relacionados con el clima en el océano y / o la criosfera.

Reconoce barreras financieras, tecnológicas, institucionales y de otro tipo para implementar respuestas a los impactos negativos actuales y proyectados de los cambios relacionados con el clima en el océano y la criosfera, lo que impide la creación de resiliencia y las medidas de reducción de riesgos.

Menciona que los servicios y opciones de largo alcance proporcionados por los ecosistemas relacionados con el océano y la criosfera pueden ser respaldados por la protección, la restauración, la gestión preventiva basada en el ecosistema del uso de recursos renovables y la reducción de la contaminación y otros factores estresantes.

Además, la gestión integrada del agua y la adaptación basada en el ecosistema aborda localmente los riesgos climáticos más bajos y proporciona múltiples beneficios sociales, pero advierte de restricciones ecológicas, financieras, institucionales y de gobernanza, además de que en muchos contextos la adaptación basada en el ecosistema solo será efectiva bajo los niveles más bajos de calentamiento-

Finalmente, los investigadores refieren que las barreras geográficas, la degradación del ecosistema, la fragmentación del hábitat y las barreras a la cooperación regional limitan el potencial para apoyar futuros cambios en el rango de especies en regiones marinas, de alta montaña y de tierras polares.

-Fin de nota-

 

NTX/MADA/AEG