Fotorreportaje

14_02_2020_Michoacán tiene un huésped distinguido: La Mariposa Monarca

De octubre a marzo, Michoacán recibe en sus bosques de oyamel y pino a la Danaus plexippus, mejor conocida como Mariposa Monarca, que recorre 4 mil kilómetros, desde Canadá a México, en busca de un clima cálido para su reproducción.


Fotografía: Javier Lira

Texto: Yaremi Escobar




Con apenas medio gramo de peso, estos insectos forman parte de las migraciones más largas y numerosas en el mundo, un recorrido de ida y vuelta que les lleva entre ocho y nueve meses (cuatro de traslados y cinco de estancia).




Su ciclo de vida es breve y atraviesa por una sorprendente metamorfosis. La primera etapa son pequeños huevos blancos; cada hembra pone alrededor de 400. Después nacen orugas de rayas blancas, negras y amarillas que se alimentan de hojas de algodoncillo.




De ahí, puede tardar hasta quince días para que la oruga rompa su piel y se endurezca en una verde crisálida, una de las transformaciones más espectaculares del mundo animal. Al cabo de dos semanas se transparenta, se rompe y emerge una mariposa adulta.




Su importancia ecológica radica en su etapa de adulto, cuando se alimenta del néctar de las plantas y se convierte en un importante polinizador. Al emprender su migración también traen consigo una diversidad genética de plantas.




En México establece sus colonias de hibernación, se agrupan en racimos y se posan en las ramas de los árboles para protegerse del frío invernal. Es considerada especie en riesgo y está sujeta a protección especial.




Notimex llegó a Angangueo, Michoacán, para documentar la belleza y fortaleza de dicho insecto que, de la mano de guías turísticos locales, encuentran zonas de descanso en la Sierra Chinhua.




Autoridades, investigadores y asociaciones protectoras de la especie reiteran constantemente el mensaje de practicar turismo responsable para garantizarle una estancia agradable a este “huésped distinguido”.